¿Crees que es necesario cruzar medio mundo y gastar mucho dinero para vivir una aventura?
Alastair Humpreys en su libro «Microadventures», experimenta con una manera diferente de viajar. Pasa un año centrado exclusivamente en excursiones poco costosas por las cercanías de su hogar en Londres. Lo que él llama ‘Microaventuras’.
¿Probamos alguna? Te pongo un ejemplo:
Caminata a la luz de la luna.
“El mundo se ve de una forma muy diferente cuando anochece.” Dice Humphreys. “El más amable de los paisajes puede sentirse como un sitio salvaje.”
Piensa en dar una vuelta por algún sitio que conozcas muy bien de día – tu circuito de running favorito, un sendero con buen firme para caminar, incluso tu patio trasero – a la luz de la luna. Lleva una linterna de apoyo, pero no la enciendas.
Un consejo: Las noches de luna llena – aproximadamente una vez al mes – ésta sale más o menos cuando se pone el sol. Las lunas que preceden a la luna llena también dan suficiente luz para caminar. Sin embargo las que suceden a la luna llena no son una buena elección, porque salen demasiado tarde para ser útiles.
Alastair Humpreys está muy familiarizado con el viaje de aventura. Ha pedaleado alrededor del mundo, remado a través del Atlántico y caminado a lo largo del sur de la India.
“Existe la percepción de que no todo el mundo puede vivir una aventura, de que sólo algunos llegan a tener experiencias que les cambian la vida, y ésto es totalmente falso.” Dice Humphreys.
En su libro nos da ejemplos de ‘microaventuras’ que todo el mundo puede probar.